Nos propusieron dotar de identidad y herramientas de venta a emprendeduría de moda para crear un concepto que hiciera de la exclusividad del slow fashion un valor definitorio de marca.
Como sucede en el mundo del arte en la reproducción de originales, creamos la marca a partir del universo de las fracciones (1/20) para comunicar el carácter limitado de la producción. Una marca minimalista y sin artificios acompañada por una personalidad sobria y elegante, centrada en la producción responsable.
Una vez creada la identidad base, tradujimos ese universo a materiales tangibles como etiquetas, packaging, contenido para social, newsletters… Gestionamos los shootings de producto y realizamos la dirección de arte de toda la colección de lanzamiento y su catálogo de venta. Además creamos un ecommerce fácilmente actualizable y gestionable desde el cliente, hicimos sesiones de management de la herramienta con ellos para que pudiera valerse por sí mismo para editar y manejar sus propios materiales tras la inversión inicial.